Cultura, imagen e interpretación del mundo

Cultura, imagen e interpretación del mundo

Plantear una definición de cultura supone una abstracción de la que pueden emanar diferentes acepciones en función del prisma que se adopte. En cualquier caso, la cultura se dice de muchas maneras, todas ellas trascendentes y reflejadas en la vida cotidiana de los individuos. En nuestro caso, cuando hablamos de cultura occidental, apelamos a todo ese compendio de creencias y costumbres conformadas a través de la historia y que compartimos en sociedad.

Así, nos debatimos entre dos percepciones de la cultura ampliamente relacionadas: la cultura como imagen de nuestro mundo y la cultura como nuestra interpretación del mundo. Ello explicará que cuanto más cerremos el cerco de visión, mayores serán las diferencias culturales en sociedad. También hablamos de una cultura propia cuando contemplamos el conjunto de obras producidas por aquellos que nos precedieron y cuyos conocimientos han generado la llamada cultura popular. Así, todo el mundo interpreta el mundo pero sólo unos pocos escriben una novela, enuncian una ley científica o componen una sinfonía. La cultura iguala y diferencia. Nos hace semejantes en tanto que como individuos conservamos la capacidad de generarla, a diferencia del resto de seres vivos. Nos separa al haber diferentes creaciones, en ocasiones opuestas, que dividen nuestros mundos irremediablemente y que hacen difícil la comprensión global. Pero lo verdaderamente impactante y enriquecedor de dedicar unos instantes a pensar en la cultura y en su capacidad para hacernos partícipes de un grupo. Una capacidad por la que generamos un sentimiento mutuo y recíproco en torno a tradiciones, formas de pensamiento o formas de actuar que nos evaden de nuestras diferencias individuales y los cuales defenderemos a boca llena si así fuese necesario. Esta idea de pertenencia sólo se hace posible debido a la inclusión permanente de la cultura en nuestra vida cotidiana.

Componen la vida cotidiana todas aquellas situaciones en las que como individuos participamos, intervenimos o transformamos, por lo que el sentimiento de pertenencia a una cultura nos hace mucho más llevadera esa extensión de nuestro día a día. Si hemos de desplazar nuestro lugar de residencia de España a la India, nuestro primer esfuerzo será el de mimetizarnos con su cultura y absorberla, a fin de facilitarnos el camino. La vida cotidiana no es una situación dada, sino construida, cambiante y, por tanto, en una interminable construcción cultural. Si atendemos a ejemplos concretos, el lenguaje es un aspecto fundamental para entender la importancia de la cultura.

No sólo hablamos de lengua o dialectos que, evidentemente, han sido confeccionados en función de un marco cultural (si la traducción al francés de la palabra manifestación es manifestation, esto no quiere decir que se refieran a lo mismo pues el término francés alude a la demostración de un hecho o a la ejecución de un show). Hablamos también de las diferentes formas en las que el lenguaje es usado en función del escalafón social en el que nos hallemos o la localización geográfica más o menos cercana (pues si morriña en tierras gallegas significa extrañar, en el sur puede significar tener sueño).

Los eventos sociales o la estructura familiar también se pueden ver modificados por la cultura. Buena muestra de ello es la unión que en países como España representa el fútbol como deporte mayoritario de la clase media y baja, mientras el pádel parece encontrarse en clases superiores. Asimismo, nuestra cultura dicta la independencia de los hijos en el momento en el que se encuentran lo suficientemente cubiertos para andar solos económicamente, mientras que en otras esta independencia la dictamina el casamiento o el alcance de una categoría mayor dentro de la estructura religiosa concreta. La familia es, muy probablemente, uno de los componentes que más se ve influido por la cultura. Del mismo modo podría hablarse de los efectos económicos que, en este caso, provocan actualmente que la emancipación de los jóvenes se haya convertido en un hecho cultural mucho más tardío.

 

banner pie blog

 

Imagen de Pixabay

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>